Por: Redacción
Ciudad de México.- Ni el esperado debut de Luis Romo ni el regreso de Javier “Chicharito” Hernández fueron suficientes para cambiar la historia. En la Jornada 2, Chivas volvió a mostrar altibajos y cayó 3-2 ante Necaxa en calidad de visitante.
El Guadalajara sufrió desde el inicio y llegó a estar en desventaja 3-1. Aunque en los últimos minutos intentaron reaccionar, el esfuerzo no alcanzó para rescatar puntos. Una vez más, el equipo rojiblanco dejó en evidencia los mismos problemas que han aquejado al club en los últimos torneos.
Este inicio irregular empieza a consolidar la sensación de que Chivas será, nuevamente, un equipo de media tabla, incapaz de mantener la constancia necesaria para competir por los primeros lugares. Los aficionados, resignados, parecen conocer esta película: destellos individuales, reacciones tardías y resultados que comprometen la clasificación a la liguilla.
La presión crece para el plantel y cuerpo técnico. Si Chivas no encuentra regularidad pronto, el sueño de ser protagonistas podría convertirse, otra vez, en una simple ilusión.

