Por: José Medina
— Las madres, padres de familia o personas tutoras participarán de manera corresponsable en la promoción de la cultura de la paz, la prevención de la violencia y la construcción de una convivencia armónica, tanto en el entorno escolar como en el familiar, colaborando con las autoridades educativas en las acciones formativas, preventivas y de atención que se implementen.
La diputada local Yuriria Iturbe Vázquez, presidenta de la comisión de educación en el congreso de Tamaulipas, presentó una propuesta, que tiene como finalidad fortalecer el enfoque de corresponsabilidad en el sistema educativo del Estado de Tamaulipas, reconociendo que la construcción de una cultura de la paz y la prevención de la violencia no puede recaer exclusivamente en las autoridades educativas o en el personal docente, sino que requiere de la participación activa y comprometida de las familias.
Reconoció que, en la actualidad, los fenómenos de violencia en el entorno escolar no pueden entenderse de manera aislada, ya que encuentran su origen y reproducción en múltiples factores sociales y familiares; por ello, resulta indispensable transitar de un modelo reactivo a uno preventivo, en el que el hogar se consolide como un espacio fundamental para la formación en valores, el respeto y la resolución pacífica de conflictos.
Por eso, dicha acción legislativa, propone incorporar de manera expresa la participación corresponsable de madres, padres de familia o personas tutoras en la promoción de la cultura de la paz, la prevención de la violencia y la construcción de una convivencia armónica, tanto en el entorno escolar como en el familiar.
«La presente acción legislativa propone incorporar de manera expresa la participación corresponsable de madres, padres de familia o personas tutoras en la promoción de la cultura de la paz, la prevención de la violencia y la construcción de una convivencia armónica, tanto en el entorno escolar como en el familiar.
Esta medida no implica trasladar obligaciones punitivas a las familias, sino fortalecer su papel como agentes formadores, dotándolas de un reconocimiento normativo dentro del proceso educativo, así como de un vínculo más estrecho con las autoridades escolares en la implementación de acciones formativas, preventivas y de atención».
Señaló, que en el ámbito estatal, la iniciativa responde a la necesidad de fortalecer el tejido social desde sus bases, reconociendo que la paz no se impone, se construye día a día, y que dicha construcción inicia en la familia.
Asímismo, su incorporación permitirá fortalecer la prevención de la violencia desde el entorno familiar, mejorar la comunicación entre la escuela y el hogar, fomentar la participación activa de las familias en la vida escolar y contribuir a la formación de niñas, niños y adolescentes con habilidades para la convivencia pacífica.

