Por: José Medina
A nivel nacional según INEGI, se registraron 501 529 matrimonios, cifra que representa un decremento de 1.1 % respecto a 2022.
A nivel nacional, la tasa de matrimonios por cada mil habitantes de 18 años y más fue de 5.6. Esta representa un decremento de 0.1 puntos respecto a la de 2022. La tasa más alta se registró en Quintana Roo, con 7.8. La más baja se registró en Puebla y Ciudad de México, con 3.5.
• Se registraron 6 606 matrimonios entre personas del mismo sexo. De estos, 3 964 se realizaron entre mujeres y 2 642, entre hombres.
La Estadística de Matrimonios (EMAT) se genera con información que se capta mensualmente en las oficialías del Registro Civil. Estas proporcionan al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) archivos digitales sobre los registros de matrimonios. En algunos casos, el formato es impreso.
La EMAT se publica anualmente y refleja las principales características del matrimonio y de las y los contrayentes, como: año y mes de matrimonio; entidad y municipio de registro; tipo de régimen matrimonial; entidad, municipio y localidad de residencia habitual; sexo; edad; nacionalidad; nivel de escolaridad; ocupación; condición de actividad económica; posición en el trabajo, así como situación laboral de quienes contraen nupcias.
Para 2023, la información que integró la EMAT provino de 4 658 oficialías del Registro Civil. Se registraron 501 529 matrimonios, con lo que se obtuvo una tasa nacional de 5.6 matrimonios por cada mil habitantes de 18 años y más. En 2014, la tasa fue de 7.2.
Las entidades federativas con las tasas más altas de matrimonios por cada mil habitantes de 18 años y más fueron: Quintana Roo, con 7.8; Campeche, con 7.7, y Sinaloa, con 7.3. Las que presentaron las tasas más bajas fueron Puebla y Ciudad de México, con 3.5 cada una, y Tlaxcala, con 3.9.
Al momento de contraer matrimonio, 21 personas eran menores de edad. Las entidades con menores de edad en la condición referida fueron: Chihuahua y Durango, con 12 y 6 casos, respectivamente; San Luis Potosí, con 2, y Michoacán, con una.
Existen casos en los que las dos personas contrayentes son menores de edad y otros en los que solo una de ellas lo es.
Del total de personas contrayentes, 80.2 % tenía al menos estudios de secundaria o equivalente y 10.5 % contó, máximo, con nivel de primaria (ver gráfica 5). La distribución resultó similar tanto para hombres como para mujeres.
Respecto a la condición de actividad económica, 55.1 % de las mujeres y 94.2 % de los hombres declararon tener trabajo al momento de contraer matrimonio.
