Por: Victor Rodríguez
Matamoros, Tamaulipas.- Los boleros de esta ciudad fronteriza esperaban un repunte en su actividad durante el mes de mayo, luego de una Semana Santa que no cumplió con sus expectativas. Sin embargo, el panorama sigue siendo complicado, principalmente debido al incremento en el costo de los insumos, que ha alcanzado hasta un 120 por ciento, sin que puedan trasladar ese aumento a sus tarifas.
Juan Ramón Alfaro Sánchez, secretario presidente de la Comisión de Trabajo del Sindicato Único de Aseadores de Calzado en Matamoros, explicó que uno de los principales factores que afectan su trabajo es la crisis económica nacional. Aseguró que muchas personas ya no cuentan con ingresos suficientes para cubrir necesidades básicas y, al mismo tiempo, destinar dinero a servicios como el lustrado de calzado.
“En realidad, todo el año ha estado muy bajo. No ha habido un cambio moderado ni en enero, ni en febrero, ni en marzo, y mayo es igual, aunque apenas va comenzando. Puedes mirar a los compañeros y ninguno está trabajando; la economía está tan complicada que ya a la gente no le sobra para una boleada”, expresó.
Actualmente, una boleada de zapatos cuesta alrededor de 40 pesos, dependiendo del estado del calzado y el nivel de restauración requerido. No obstante, debido a la inestabilidad económica, los boleros aseguran que no pueden permitirse aumentar el precio de su servicio, a pesar del fuerte encarecimiento de materiales como betún, cepillos y trapos.
El gremio confía en que los próximos meses traigan mejores condiciones, aunque reconocen que la recuperación depende en gran medida del poder adquisitivo de la población.

