Por: Redacción
Ciudad de México. – La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció este jueves una reforma laboral histórica que busca garantizar derechos laborales a los trabajadores de plataformas digitales como Uber, Didi, Rappi y similares, sin afectar la flexibilidad que caracteriza a este tipo de empleo.
Durante la conferencia matutina conocida como “la mañanera del pueblo”, la mandataria explicó que a partir del 1 de julio se implementará un programa piloto obligatorio con una duración de seis meses. La entrada en vigor definitiva de la reforma está programada para el 1 de enero de 2026.
“La reforma no implica que se pierda la flexibilidad. Al contrario, garantiza derechos sin eliminar la libertad de conexión. Es falso que se impongan jornadas o se pierda el modelo actual”, subrayó Sheinbaum, luego de que circularan rumores sobre posibles afectaciones al esquema de trabajo actual.
La reforma contempla dos modalidades para los trabajadores: como subordinados o como independientes, lo cual permitirá que quienes generan ingresos equivalentes o superiores a un salario mínimo mensual tengan acceso al IMSS, incluyendo atención médica, guarderías, pensiones, riesgos de trabajo y acceso al INFONAVIT.
En tanto, los repartidores y conductores con ingresos menores podrán acceder al seguro de riesgos laborales básico, sin necesidad de cubrir aportaciones completas.
Además, se establecen nuevos lineamientos para las plataformas tecnológicas, que deberán transparentar sus algoritmos, incluyendo los criterios para asignación de viajes, pagos o bloqueos, y se prohibirá la desconexión automática sin un procedimiento previo de revisión.
Uno de los puntos más destacados es que esta reforma no contempla nuevos impuestos ni cargas fiscales para los trabajadores ni para las empresas tecnológicas. El régimen tributario continuará operando de forma independiente al régimen laboral.
“Estamos dando un paso histórico. Los derechos no deben estar peleados con la innovación”, declaró la presidenta, al recordar que México se convierte en uno de los primeros países del mundo en regular con equilibrio este modelo de empleo digital.

