Por: Patricio Lerma
Ciudad Victoria, Tamaulipas. — Después de vivir en situación de calle, enfrentar problemas de alcoholismo y drogadicción, y perder ambas piernas en un accidente, Marcelo Rodríguez Reinaga encontró una segunda oportunidad de vida. Hoy, a sus 36 años, elabora y vende donas, estudia y busca salir adelante gracias al apoyo que recibió en la Casa de Vida La Roca, en Ciudad Victoria.
Su historia es un ejemplo de superación personal, pues hace apenas un año enfrentaba una realidad completamente distinta, sobreviviendo en las calles, sin imaginar que algún día podría recuperar la estabilidad y reencontrarse con sus seres queridos.
Marcelo recordó que durante una etapa difícil de su vida perdió ambas piernas en un accidente laboral con una máquina, cuando se encontraba bajo los efectos del alcohol y las drogas.
“Andaba muy mal, andaba en las calles, quedándome en las calles, andaba en la basura. Nunca me imaginé esta vida que llevo el día de hoy”, expresó.
Sin embargo, su historia comenzó a cambiar cuando fue rescatado de las calles mediante la intervención de la Mesa de Seguridad del Gobierno del Estado, que solicitó el apoyo de la Casa de Vida La Roca para brindarle atención y un espacio donde pudiera iniciar su recuperación.
Hugo García, director de esta institución, explicó que inicialmente Marcelo se resistía a abandonar la vida que llevaba, pero poco a poco comenzó a integrarse a las actividades de rehabilitación y formación espiritual.
“Marcelo llegó por medio de la Mesa de Seguridad del Gobierno del Estado. Nos pidieron ayuda para él y fuimos a buscarlo al centro. Al principio no quería, pero después comenzó a cambiar su vida”, relató.
Actualmente, Marcelo lleva un año en este proceso, durante el cual aprendió a elaborar pan y donas, actividad que ahora realiza como una forma de trabajo y de superación personal.
Además, continúa estudiando y participando en actividades de formación, convencido de que todavía tiene muchas metas por cumplir.
“Estoy muy contento, la verdad. Esta vida me dio una nueva oportunidad y voy por más. La vida sin alcohol y sin drogas se puede, es muy bonita”, manifestó.
Uno de los logros más importantes para Marcelo ha sido recuperar la comunicación con su familia, particularmente con su madre y sus hermanos, después de los momentos difíciles que enfrentó.
“Ya recuperé a mi familia, tengo comunicación con mi mamá y mis hermanos. Se siente muy bonito”, compartió emocionado.
Ahora, su principal sueño es conseguir unas prótesis que le permitan volver a caminar y continuar desarrollando sus actividades con mayor independencia.
“Mi proyecto, más que nada, son las prótesis. Quiero caminar, tengo la capacidad para ponerme las prótesis y andar caminando”, señaló.
Pero sus aspiraciones no terminan ahí. Marcelo también quiere compartir su testimonio con otros jóvenes que enfrentan problemas de adicciones o viven en situación de calle, para demostrarles que existe la posibilidad de cambiar.
“Que los jóvenes no se vayan a las garras del alcohol. La vida es muy bonita sin alcohol y sin drogas. Vayan y toquen esa puerta, ahí los reciben con un trato digno”, expresó.
Por su parte, Hugo García destacó que actualmente la Casa de Vida La Roca brinda apoyo a más de 20 personas que enfrentan situaciones de vulnerabilidad, algunas de ellas sin respaldo familiar o recursos económicos.
Explicó que en este espacio no se exige ningún pago para recibir ayuda, ya que el principal requisito es tener la voluntad de iniciar un proceso de cambio.
Además de brindar alojamiento y alimentación, la institución promueve la formación educativa, espiritual y el aprendizaje de oficios, como ocurrió con Marcelo, quien encontró en la panadería una nueva oportunidad.
“Casos como el de Marcelo son ejemplos de que se puede dejar las sustancias y cambiar de vida. Aquí no necesitas dinero, lo que necesitas es querer cambiar y tener fuerza de voluntad”, expresó el director.
Finalmente, hizo un llamado a las personas que enfrentan problemas de adicciones y a sus familiares para que se acerquen a solicitar apoyo.
La Casa de Vida La Roca se encuentra ubicada en el 14 y 15 Oaxaca, a media cuadra de la primaria Ford, en Ciudad Victoria, y las personas interesadas pueden comunicarse al teléfono 834 271 93 23.
Mientras tanto, Marcelo continúa elaborando sus donas, estudiando y trabajando por sus sueños, demostrando que, después de haber enfrentado una de las etapas más difíciles de su vida, hoy tiene motivos para mirar hacia adelante y luchar por un futuro diferente.

